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El pie equino varo aducto congénito ( PEVAC ) es una patología con múltiples teorias en su origen, las más aceptadas son: la posicional y las alteraciones en su desarrollo. Este pie siempre será de un tamaño más pequeño de lo normal, así mismo puede presentar tambien una posición de los dedos en flexión. El PEVAC puede estar asociado a otras malformaciones como puede ser Displasia del Desarrollo de la Cadera ( DDC ) u otros sindromes.
 
El tratamiento del PEVAC va encaminado a cumplir los siguientes parametros: A) mantener un pie con apoyo plantar completo B) Permitir la marcha lo mas normal posible C) mantener una estetica lo mas aceptable posible.
El manejo ideal del PEVAC debe llevarse acabo desde el nacimiento, puesto que la corrección puede lograrse de forma mas rapida, esto debido a la presencia de una hormona materna que esta circulando en la sangre del niño ( relaxina ). misma que nos permite tener mayor rango de movilidad del pie, lo que nos favorece la corrección. Lo anterior se llava acabo mediante la colocación de yesos seriados que van mejorando de forma progresiva la posición del pie.
La frecuencia en la colocacion de dichos yesos varia con cada paciente. Teniendose en promedio, un total de ocho cambios de yeso. Aún brindandole el manejo mencionado, un gran porcentage de los casos se requiere manejo quirurgico a nivel del tendon de aquiles para corregir en su totalidad el equino residual.
Posterior al tratamiento quirúrgico el niño debe utilizar unas ferulas de forma permanente, con la finalidad de mantener la corrección lograda. Asi mismo el uso nocturno de una barra con calzado llamada " Dennis Brown " la cual mantiene los pies en posición adecuada y corrige tambien la torsión de la tibia. De esta forma el niño caminara con los pies en rotación extrena y no se estara tropezando con sus pies.
Hacemos hincapie en la necesidad del manejo en conjunto con rehabilitación, debido a que este padecimiento tiene una alta recidiva cuando no se lleva acabo la fisioterapia. Es muy importante que cuando el niño ya tenga el pie en una posición normal, se continuara con ejercicios diarios y el uso de ferulas u aparatos ortopedicos hasta que el ortopedista pediatrico crea conveniente. 
    
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